Alerta por alergias en CABA ante la llegada de la temporada de polen del plátano
A pocos días del comienzo de la primavera, la Ciudad de Buenos Aires ingresa en una época especialmente sensible para quienes padecen alergias estacionales. El aumento de pólenes en el ambiente puede provocar estornudos, congestión nasal, picazón, lagrimeo y otras molestias respiratorias. La Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica advierte que la llegada de la primavera incrementa la presencia de polen y puede exacerbar los síntomas de la rinitis alérgica estacional.
En CABA, uno de los protagonistas de esta época es el plátano, Platanus x acerifolia, una de las especies más extendidas del arbolado porteño. Sus flores aparecen en la primavera temprana y su polinización puede generar molestias en personas sensibilizadas. Sin embargo, los especialistas aclaran que no es el único responsable de las alergias primaverales y que otras especies y las gramíneas también liberan pólenes capaces de desencadenar síntomas.
El plátano vuelve a cobrar protagonismo en las calles porteñas
Grandes copas, hojas anchas y troncos de corteza gris verdosa que se desprende en placas convierten al plátano en uno de los árboles más reconocibles de Buenos Aires.
Su presencia en la Ciudad es considerable. De acuerdo con información oficial publicada por el Gobierno porteño, el plátano representa aproximadamente el 9% de los árboles de las veredas, ubicándose entre las especies más frecuentes junto con el fresno.
El dato debe interpretarse teniendo en cuenta que actualmente está en marcha una actualización del inventario. El último censo completo corresponde a 2017-2018 y contabilizó más de 430.000 árboles. El nuevo Censo de Arbolado Urbano 2025-2026 comenzó su relevamiento en noviembre de 2025 e incluye tanto ejemplares de la vía pública como de espacios verdes.
Esta extensa presencia explica por qué, cuando comienza su período de floración, el plátano se vuelve especialmente visible para quienes sufren molestias respiratorias.
Por qué septiembre marca el comienzo de una época complicada
La alergia aparece cuando el sistema inmunológico de una persona sensible reacciona frente a sustancias habitualmente inofensivas, denominadas alérgenos. Entre ellas se encuentran los pólenes de diferentes árboles y plantas.
Con la llegada de la primavera aumenta la concentración de determinados pólenes en el ambiente. La Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica señala que este fenómeno puede intensificar los síntomas de quienes presentan rinitis alérgica estacional.
En el caso del plátano porteño hay una coincidencia particularmente importante: el Gobierno de la Ciudad describe que sus inflorescencias verdosas aparecen precisamente durante la primavera temprana.
El plátano es importante pero no es el único responsable
Existe una tendencia habitual a responsabilizar casi exclusivamente al plátano por las molestias de primavera, en gran medida porque sus partículas son muy perceptibles en las calles.
Sin embargo, no todas las molestias que se producen cerca de estos árboles son necesariamente una reacción alérgica al polen.
Información sanitaria oficial explica que las conocidas pelusas con pequeñas espículas provenientes del plátano pueden irritar mecánicamente los ojos y la nariz, mientras que otros pólenes, como los provenientes de fresnos, arces, olmos, coníferas y diferentes gramíneas, también pueden provocar alergias.
El propio Plan Maestro de Arbolado de la Ciudad reconoce esta particularidad del plátano: menciona las molestias que su polinización puede provocar en personas sensibilizadas y diferencia ese fenómeno de la dispersión posterior de partículas provenientes de sus frutos, capaces de irritar las mucosas.
Por ese motivo, tener síntomas al caminar debajo de un plátano no significa automáticamente ser alérgico a ese árbol. Determinar cuál es el alérgeno responsable requiere una evaluación médica.
Cuáles son los síntomas más frecuentes
Los signos pueden confundirse fácilmente con un resfrío. Entre los más habituales aparecen los estornudos reiterados, secreción nasal acuosa, nariz tapada, picazón en nariz, garganta, oídos o paladar, lagrimeo y enrojecimiento de los ojos.
Una diferencia que puede despertar sospechas es la repetición del cuadro en determinados momentos del año. La AAAeIC señala que episodios intensos y prolongados que se presentan repetidamente pueden justificar una consulta con un especialista en alergia.
Cuando además aparecen tos, sensación de falta de aire o silbidos al respirar, es particularmente importante realizar una consulta médica, ya que los alérgenos ambientales también pueden actuar como desencadenantes del asma.
Qué hacer para prevenir las alergias durante la primavera
La primera medida es reducir la exposición al polen, especialmente en las personas que ya conocen sus antecedentes alérgicos. La AAAeIC recomienda evitar, en la medida de lo posible, permanecer al aire libre durante los horarios de mayor concentración de polen, que sitúa especialmente entre las 7 y las 9 de la mañana y después de las 18 horas.
También resulta conveniente mantener los ambientes limpios evitando levantar polvo innecesariamente. Para la limpieza doméstica se recomienda utilizar trapos húmedos en lugar de plumeros o procedimientos que vuelvan a suspender partículas en el aire.
En las jornadas con elevada presencia de polen puede ser útil mantener cerradas las ventanas durante los momentos de mayor concentración y reducir las actividades prolongadas al aire libre, especialmente si la persona comienza a experimentar síntomas.
Quienes regresan de parques, plazas o zonas con abundante arbolado pueden disminuir el traslado de partículas al interior de la vivienda cambiándose la ropa y manteniendo una adecuada higiene personal. Además, si una persona identifica que determinados ambientes o actividades desencadenan reiteradamente sus síntomas, evitar o reducir esa exposición forma parte de las medidas preventivas.
En personas que ya fueron diagnosticadas, la medicación preventiva o de control debe utilizarse según la indicación del profesional tratante. Los especialistas cuentan con diferentes alternativas terapéuticas, que pueden incluir antihistamínicos, tratamientos de control e inmunoterapia de acuerdo con cada caso.
La recomendación fundamental es no esperar a que el cuadro sea intenso ni automedicarse. Las personas que todos los años presentan síntomas con la llegada de la primavera pueden consultar previamente con un especialista para determinar qué alérgenos los afectan y establecer las medidas más apropiadas.
El plátano también cumple una función ambiental
Las molestias estacionales no implican que el plátano sea simplemente un árbol problemático.
El Plan Maestro de Arbolado de la Ciudad lo considera una especie fundamental dentro de la estructura del arbolado urbano porteño. Entre sus características se destacan su capacidad para proporcionar sombra y retener polvo atmosférico, además de su importancia dentro de las alineaciones históricas de numerosas calles y avenidas.
El desafío, por lo tanto, no pasa por considerar al árbol como el único responsable de las alergias, sino por conocer cuándo comienza su período de polinización, identificar los síntomas y adoptar medidas de prevención en aquellas personas que son sensibles.
Cuándo conviene consultar
Si la congestión, los estornudos, el lagrimeo o la picazón se mantienen durante varios días, aparecen reiteradamente durante la primavera o interfieren con el sueño y las actividades cotidianas, resulta conveniente realizar una consulta médica.
Un especialista puede determinar mediante la evaluación correspondiente si se trata de una alergia y qué sustancia está provocando la reacción. Esto resulta especialmente importante porque diferentes pólenes circulan simultáneamente durante la temporada y los síntomas por sí solos no permiten atribuirlos exclusivamente al plátano.
Ante una dificultad respiratoria importante o una situación de urgencia debe solicitarse asistencia médica inmediata.
Con septiembre avanzando y la primavera a punto de comenzar, el paisaje porteño empieza a cambiar y también lo hace el ambiente que respiran quienes recorren la Ciudad. Para las personas alérgicas, conocer la temporada de polinización, anticiparse a los síntomas y reducir la exposición puede hacer una diferencia importante durante las próximas semanas.
¿Qué te pareció esta información? Tu opinión
1 lector reaccionó reacciones
