Reinician las obras del nuevo centro penitenciario de Marcos Paz
El establecimiento tendrá capacidad para 2.240 personas y permitirá avanzar con el traslado de detenidos de las alcaidías porteñas y del penal de Devoto
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires retomó las obras del Nuevo Centro Penitenciario Federal VII de Marcos Paz, un proyecto que busca ampliar la capacidad de alojamiento para personas detenidas y permitir el traslado de presos que actualmente se encuentran en alcaidías porteñas y en el Complejo Penitenciario Federal de Devoto.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, supervisó el reinicio de los trabajos y destacó que la finalización del establecimiento permitirá liberar espacio en las dependencias policiales de la Ciudad y avanzar con el cierre del penal de Devoto.
Según lo previsto, las obras finalizarían hacia fines de año.
Una nueva infraestructura penitenciaria
El nuevo centro penitenciario se construye sobre un predio de 80 hectáreas y contará con una capacidad total de 2.240 plazas.
El complejo estará conformado por cuatro unidades y diferentes espacios destinados tanto al alojamiento como a la atención y capacitación de las personas privadas de su libertad.
Entre sus instalaciones se contemplan:
- Edificio de administración.
- Área de programas y servicios.
- Sector de salud.
- Salas de videoconferencia.
- Áreas destinadas a visitas.
- Gimnasio.
- Espacios educativos.
- Talleres de trabajo y capacitación laboral.
- Sector para la distribución de alimentos.
- Canchas de fútbol.
- Espacios destinados a huertas.
Los módulos de alojamiento estarán organizados en cinco sectores independientes, con el objetivo de distribuir y organizar el funcionamiento del establecimiento.
El traslado de detenidos permitirá avanzar con el cierre de Devoto
Uno de los principales objetivos de la obra es trasladar a personas detenidas que actualmente permanecen en comisarías y alcaidías de la Ciudad, especialmente aquellas vinculadas con delitos de competencia federal.
Desde el Gobierno porteño remarcaron que las dependencias policiales no fueron diseñadas para alojamientos prolongados y que la permanencia de detenidos genera mayores exigencias para el personal de seguridad y afecta la capacidad operativa de las comisarías.
Una vez terminada la nueva cárcel y autorizado el traslado de los internos, la Legislatura porteña deberá definir el futuro de los terrenos donde actualmente funciona el penal de Devoto, ubicados entre las calles Pedro Lozano, Desaguadero, Nogoyá y Bermúdez, en la Comuna 11.
La Ciudad avanza hacia un servicio penitenciario propio
El reinicio de las obras se da en el marco de los cambios en materia de seguridad y administración penitenciaria impulsados por el Gobierno porteño.
En noviembre, la Ciudad acordó con el Gobierno nacional la creación de su propio Servicio Penitenciario, con el objetivo de asumir progresivamente la responsabilidad sobre el cuidado y custodia de las personas detenidas.
Posteriormente, en diciembre, se firmó un acuerdo para transferir determinadas competencias del Servicio Penitenciario Federal al ámbito porteño en relación con delitos que no corresponden a la jurisdicción federal.
De esta manera, la Ciudad busca contar con personal penitenciario especializado para custodiar a las personas detenidas por delitos cometidos dentro de su territorio y avanzar en la consolidación de su autonomía en materia de seguridad.
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