CABA avanza con las obras de limpieza y saneamiento del arroyo Cildáñez
La Ciudad de Buenos Aires avanza con una intervención integral en el arroyo Cildáñez para recuperar su capacidad hidráulica, mejorar el escurrimiento de la red pluvial y reducir el riesgo de anegamientos durante episodios de lluvias intensas. Los trabajos ingresaron en su etapa final y, una vez concluidos, habrán permitido retirar más de 37.000 metros cúbicos de sedimentos.
La obra tiene impacto directo sobre unos 360.000 vecinos del sudoeste porteño. El Cildáñez atraviesa las comunas 7, 8, 9 y 10, una extensa zona que comprende sectores de barrios como Flores, Parque Avellaneda, Villa Lugano, Villa Soldati, Liniers y Mataderos. La intervención forma parte de las acciones preventivas que la Ciudad lleva adelante para fortalecer su infraestructura ante tormentas de mayor intensidad.
Una limpieza de gran escala en el sistema pluvial
El arroyo Cildáñez tiene una extensión de aproximadamente 11 kilómetros, atraviesa diez barrios porteños y forma parte del sistema de cuencas del sur de la Ciudad que desembocan en el Riachuelo. Por su cauce pueden circular hasta 225.000 litros de agua por segundo. Gran parte de su recorrido se encuentra entubado desde la década de 1960, mientras que los últimos 800 metros permanecen a cielo abierto antes de llegar al Riachuelo.
Con el paso de los años, la acumulación de sedimentos y residuos sólidos dentro del conducto fue reduciendo el espacio disponible para el paso del agua. Según informó el Gobierno porteño, es la primera limpieza de estas características que se realiza en el tramo entubado desde su construcción. La remoción de ese material permitirá recuperar hasta un 15% de la capacidad de escurrimiento del conducto.
Los trabajos comenzaron a fines de 2024 con el dragado del sector a cielo abierto previo a la desembocadura en el Riachuelo. Allí se retiraron unos 15.400 metros cúbicos de sedimentos. Posteriormente, las tareas avanzaron hacia el tramo subterráneo del arroyo.
A fines de 2025 se realizó una primera intervención dentro del conducto, en el sector del Parque Indoamericano, donde se extrajeron 5.400 metros cúbicos. La etapa que actualmente transita sus semanas finales se desarrolla dentro del Parque de la Ciudad y contempla retirar otros 16.300 metros cúbicos. En conjunto, el operativo superará los 37.000 metros cúbicos de material removido.
Cómo se trabaja dentro del arroyo entubado
La limpieza del sector subterráneo requiere un procedimiento específico para permitir el ingreso de equipos y trabajadores. Para desarrollar las tareas se abrieron distintos puntos del conducto y se construyeron seis bocas de acceso que permanecerán disponibles para futuros trabajos de mantenimiento.
Las tareas se realizan por sectores. Mediante tabiques provisorios, sistemas de bombeo y ventilación forzada se aísla cada tramo para poder trabajar en seco. Una vez dentro del conducto, los equipos desplazan los sedimentos hacia las bocas de acceso, donde son retirados mediante maquinaria pesada y trasladados a piletas de secado.
Después del proceso de secado, el material es estabilizado con hidróxido de calcio y transportado en camiones hacia la CEAMSE para su disposición final, bajo un protocolo de control diario informado por el Gobierno porteño.
Prevención ante una temporada con lluvias intensas
La intervención sobre el Cildáñez se desarrolla en un contexto de refuerzo de las políticas de prevención frente a eventos meteorológicos intensos. El Servicio Meteorológico Nacional informó en septiembre que las condiciones climáticas corresponden a una fase de El Niño y que los modelos indican una probabilidad del 100% de que esa fase se mantenga durante el trimestre septiembre, octubre y noviembre de 2026, con intensidad fuerte o muy fuerte.
Como parte de esa preparación, la Ciudad implementó un esquema de monitoreo sobre 177 puntos considerados de atención ante emergencias hidrometeorológicas en las 15 comunas. El dispositivo contempla 83 puntos fijos en pasos bajo nivel y puentes y otros 94 puntos dinámicos destinados al control de desagües, estaciones de bombeo y posibles acumulaciones de agua.
El operativo se activa de acuerdo con los niveles de alerta meteorológica y es coordinado desde el Centro de Operaciones de Emergencias de Defensa Civil. En los niveles de mayor riesgo se despliegan equipos hacia los puntos previamente identificados, mientras que cada ubicación cuenta con personal encargado de reportar su situación en tiempo real.
Obras para mejorar el drenaje en los barrios
La limpieza del Cildáñez se complementa con otras intervenciones sobre la red pluvial. Durante 2026 la Ciudad puso en marcha obras de ampliación, readecuación, reparación y limpieza de conductos en distintos barrios, entre ellos Liniers, Flores, Parque Chacabuco, Villa Lugano, Palermo, Núñez, Barracas y Constitución.
En el caso de la cuenca del Cildáñez, el objetivo es aumentar la capacidad del sistema para evacuar el agua durante tormentas y disminuir la posibilidad de anegamientos en sectores del sudoeste porteño. La recuperación de la capacidad hidráulica del arroyo y el mantenimiento permanente de sumideros y conductos forman parte de una estrategia que combina grandes obras con tareas preventivas sobre la infraestructura existente.
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