Proponen instalar estaciones de descanso para repartidores en la Ciudad
La Legislatura porteña analiza un proyecto para crear espacios donde repartidores y mensajeros puedan esperar pedidos, descansar y acceder a servicios básicos durante su jornada de trabajo.
La propuesta incluye agua, baños, wifi, cargadores para celulares y lugares seguros para estacionar bicicletas y motos. El expediente continúa en comisión: las estaciones todavía no fueron aprobadas y no tienen ubicaciones definidas.
Un lugar para esperar entre entregas
Quienes trabajan en reparto suelen pasar parte de su jornada cerca de locales gastronómicos o en otros puntos de la vía pública mientras esperan que se les asigne un pedido. La iniciativa legislativa parte de esa situación y propone instalar áreas destinadas específicamente a esas pausas.
En los fundamentos del proyecto, sus autores señalan que permanecer durante horas en la calle puede exponer a los repartidores al mal tiempo, la inseguridad y la falta de lugares adecuados para descansar. También plantean que la concentración de trabajadores, bicicletas y motos en veredas o accesos a comercios puede dificultar la circulación peatonal.
El objetivo declarado es atender ambas cuestiones: mejorar las condiciones de espera de quienes realizan entregas y ordenar el uso del espacio público. El proyecto alcanza a prestadores del servicio de reparto de alimentos y de mensajería; su redacción no lo limita a una aplicación en particular.
Qué servicios tendrían las estaciones
El texto establece que cada estación debería ser un área físicamente delimitada. Entre sus instalaciones mínimas figuran sectores para estacionar y guardar bicicletas y motos de manera segura, bebederos o dispensadores de agua, cestos de residuos y mobiliario para descansar, como mesas, sillas o bancos.
También se prevén conexión wifi gratuita, cargadores para dispositivos móviles y acceso a sanitarios. La conectividad y la recarga son parte central de la propuesta porque la asignación y gestión de pedidos depende, en buena medida, del uso del celular.
Se trata de las características que fija el proyecto de ley. Ninguno de estos servicios está disponible todavía como parte de las estaciones propuestas para la Ciudad.
Cómo se definirían las ubicaciones
El proyecto no establece direcciones concretas. Si se convierte en ley, la autoridad de aplicación deberá determinar dónde instalar las estaciones según la disponibilidad y la aptitud de cada lugar.
El texto menciona como posibles emplazamientos inmuebles de la Ciudad, plazas, plazoletas, parques y nodos de transporte. Para seleccionarlos, propone tener en cuenta la cercanía a comercios vinculados con el reparto, las zonas de mayor demanda de pedidos y las áreas con alta concentración de locales gastronómicos y comerciales.
Además, plantea una distribución territorial equilibrada que procure instalar al menos una estación por comuna. La intención es que la infraestructura no quede concentrada únicamente en los sectores con más actividad gastronómica. Esa cantidad es una meta incluida en la iniciativa, no un número de estaciones ya comprometidas o construidas.
Quiénes podrían utilizarlas
El acceso estaría reservado a prestadores inscriptos en el Registro Único de Transporte de Mensajería Urbana y/o Reparto a Domicilio de Sustancias Alimenticias, conocido como RUTRAMUR.
La autoridad de aplicación tendría que definir cómo acreditar la identidad de cada usuario y comprobar que su inscripción continúa vigente. El proyecto también exige cumplir las normas de seguridad vial y los requisitos de equipamiento y protección correspondientes a la actividad.
RUTRAMUR es un registro que ya existe y comprende a prestadores de servicios, plataformas digitales, repartidores y mensajeros. Lo que propone esta iniciativa es utilizar la inscripción vigente como condición para ingresar a las futuras estaciones.
El convenio de la Ciudad con plataformas de delivery
La discusión sobre los lugares de espera se suma a otras medidas vinculadas con el reparto. En marzo de 2026, el Gobierno porteño informó que firmó un Convenio de Buenas Prácticas y Colaboración con PedidosYa y Rappi para abordar la seguridad vial, las condiciones de los repartidores y el uso del espacio público.
Entre las pautas difundidas por la Ciudad figuran evitar el estacionamiento en doble fila, rampas o sectores no habilitados y no obstruir veredas ni accesos. El acuerdo también contempla organizar las entregas para reducir las permanencias prolongadas en la vía pública y adecuar espacios internos de los locales para la espera y las tareas de carga y descarga.
El convenio aborda reglas para la actividad y compromisos de las plataformas. El proyecto legislativo, por su parte, propone crear infraestructura destinada a los períodos de espera y descanso. Para que esas estaciones se concreten, aún debe aprobarse la ley y definirse su implementación.
Un antecedente en Haedo
Fuera de la Ciudad de Buenos Aires, en Haedo, partido de Morón, se instaló una estación de descanso para repartidores a partir de un acuerdo entre el municipio y PedidosYa. El espacio cuenta con sectores para sentarse, agua, enchufes y lugares para estacionar bicicletas y motos.
Esa experiencia es un antecedente de infraestructura destinada a trabajadores de reparto, pero no forma parte de la propuesta que tramita en la Legislatura porteña. El proyecto para CABA plantea criterios propios de ubicación, equipamiento y acceso, además de una distribución que contemple todas las comunas.
En qué etapa está el proyecto
El expediente 236-D-2026 ingresó a la Legislatura porteña el 2 de marzo. Su autor es Federico Mochi y registra como coautores a Francisco Caporiccio, Claudio Ferreño, Andrea González, Claudia Negri y Alejandro Salvatierra.
La iniciativa se encuentra en la Comisión de Protección y Uso del Espacio Público. También tiene giros previstos a las comisiones de Tránsito y Transporte y de Presupuesto. En la ficha parlamentaria consultada no consta un despacho ni su aprobación, por lo que todavía no hay una ley que ordene instalar las estaciones.
El texto propone una implementación progresiva. Si la iniciativa se sanciona y reglamenta, la primera etapa debería completarse dentro de los 360 días corridos posteriores a la reglamentación. Ese plazo aún no comenzó.
La propuesta también permitiría al Gobierno porteño celebrar convenios con plataformas digitales, organizaciones de la sociedad civil y otros actores para colaborar en el diseño, la construcción y el mantenimiento de las estaciones. No fija un presupuesto total ni anuncia fechas o lugares de apertura.
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