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Sociedad y Comunidad

Casa Leonor y una alternativa comunitaria de vivienda para mujeres y personas LGBT+

octubre 4, 2026 · 4 min de lectura
Casa Leonor y el acompañamiento de No Tan Distintes a mujeres y LGBT+ en situación de vulnerabilidad social para acceder a una vivienda comunitaria

Un lugar donde vivir también significa poder descansar, sentirse a salvo y pensar en el mañana. Casa Leonor forma parte del trabajo de No Tan Distintes, una organización dedicada al acompañamiento de Mujeres y LGBT+ en situación de vulnerabilidad social.

La experiencia forma parte de No Tan Distintes, una organización dedicada al acompañamiento de Mujeres y LGBT+ en situación de vulnerabilidad social. Su historia incluye la convivencia de personas trans y una propuesta de acceso a la vivienda sostenida en el alquiler compartido, la confianza y los vínculos comunitarios.

Cuando tener ingresos no alcanza para alquilar

La historia comenzó en junio de 2018. Laura conocía el trabajo de acompañamiento de No Tan Distintes y quería alquilar su casa. Decidió ofrecerla a integrantes de la organización que tenían ingresos para pagar un alquiler, pero no podían cumplir con las condiciones que les exigían para ingresar.

La dificultad estaba en ese primer paso: reunir documentación, conseguir una garantía y contar con el dinero necesario para empezar. Aunque podían afrontar el pago mensual, esas barreras las dejaban en riesgo de quedar en situación de calle.

Laura no les pidió papeles ni dinero para entrar. La vivienda recibió el nombre de Casa Leonor en homenaje a su mamá.

Ese encuentro abrió una posibilidad concreta y dio lugar a una experiencia que permitió pensar otras formas de acceder a una vivienda dentro de la organización.

Compartir una casa y construir acuerdos

A partir de Casa Leonor, No Tan Distintes comenzó a impulsar estrategias para que dos o más integrantes que trabajaban pudieran proyectar un alquiler conjunto.

Según explica la organización, el acompañamiento incluye facilitar garantías y comprobantes de ingresos, además de prestar dinero para cubrir depósitos y pagos adelantados. La devolución se acuerda mediante un plan de cuotas con quienes reciben el apoyo.

La propuesta busca que las personas puedan acceder a espacios habitables y afrontar, con acompañamiento, las condiciones iniciales del alquiler.

El relato institucional documenta una etapa en la que Casa Leonor estaba habitada por cuatro personas trans. Esa referencia forma parte de la historia publicada del proyecto y no permite establecer cuántas personas viven allí actualmente.

Mujeres y LGBT+ en situación de vulnerabilidad social

La población a la que acompaña No Tan Distintes es central para comprender esta experiencia. Casa Leonor se inscribe en una red de apoyo a mujeres y personas LGBT+ que atraviesan situaciones de vulnerabilidad social, entre ellas la falta de vivienda o el riesgo de perderla.

No Tan Distintes se conformó en 2011 con la participación de personas que están o estuvieron en situación de calle. Desde entonces, desarrolla acompañamientos y proyectos colectivos vinculados con vivienda, formación, trabajo y arte.

Su manera de acompañar parte del encuentro con cada persona, de escuchar sus necesidades y reconocer sus deseos. El apoyo puede incluir la gestión de documentación, controles médicos, asesoramiento legal o trámites habitacionales.

También puede significar conseguir muebles y electrodomésticos, acompañar a alguien que deberá egresar de una institución o prestar dinero cuando una demora en los ingresos pone en peligro la continuidad de un alquiler.

Detrás de esas tareas hay dificultades cotidianas que pueden volverse muy difíciles de resolver en soledad. La red aporta recursos y una presencia con la que contar durante ese recorrido.

Una huerta donde también crece el vínculo comunitario

La presentación de Casa Leonor incluye la Huerta Violeta Parra, concebida como un espacio colectivo de cultivo y colaboración.

Según el relato de la organización, los alimentos cosechados se comparten también con integrantes que están alojadas en hoteles, comunidades terapéuticas u otras instituciones.

La huerta conecta así la vida de la casa con otras personas de la red. Cultivar, participar y compartir la cosecha son formas concretas de acompañarse y atender necesidades de alimentación.

Cómo conocer la propuesta y colaborar

No Tan Distintes recibe aportes económicos y donaciones de alimentos no perecederos, elementos de higiene, muebles, electrodomésticos y otros insumos. La organización explica que estos recursos contribuyen a atender urgencias habitacionales, necesidades alimentarias, medicamentos y traslados por cuestiones de salud.

Quienes quieran conocer Casa Leonor o colaborar pueden comunicarse mediante los canales institucionales de No Tan Distintes. En Instagram, la organización se identifica como @notandistintes_.

La información pública disponible no confirma la cantidad actual de residentes, la existencia de vacantes ni un procedimiento de ingreso. Por eso, las consultas sobre acompañamiento deben realizarse directamente con la organización.

Casa Leonor nació frente a una dificultad concreta: contar con ingresos y aun así encontrar cerrada la posibilidad de alquilar. Su historia muestra una respuesta construida entre personas, dentro de una red de Mujeres y LGBT+ en situación de vulnerabilidad social, donde el acceso a la vivienda se acompaña con confianza, acuerdos y cuidados compartidos.

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