Misa homenaje a las Madres de Floresta en la Parroquia La Candelaria al cumplirse 22 años de la masacre
En el tradicional encuentro del 29 de diciembre, el Padre Julio cedió el púlpito a las referentes comunitarias para escuchar sus testimonios de lucha. El oficio religioso reunió a vecinos y a la organización Madres del Dolor.
Un espacio de contención, memoria y justicia comunitaria
Como ocurre en cada aniversario de la Masacre de Floresta, la Parroquia La Candelaria fue sede de la misa en homenaje a los jóvenes asesinados en el trágico hecho vial y de violencia. La ceremonia contó con la participación de las Madres de Floresta y de integrantes de la asociación Madres del Dolor, entre ellas Elvira, quien viajó desde la provincia del Chaco para sumarse al acompañamiento institucional.
Durante la homilía, el párroco local destacó la labor silenciosa de estas mujeres en la asistencia emocional a familias que atraviesan pérdidas violentas de hijos en la vía pública, resaltando la importancia del abrazo comunitario para mitigar el proceso de duelo.
El testimonio de las Madres desde el púlpito
En un gesto simbólico, el Padre Julio cedió el espacio principal del altar para que las madres tomaran la palabra y expresaran sus vivencias frente a los feligreses y vecinos presentes:
- Reconocimiento al barrio: Las referentes enfatizaron que el avance en las causas judiciales y el sostén emocional a lo largo de más de dos décadas no hubieran sido posibles sin el apoyo constante de la comunidad de Floresta.
- Redes de contención: Coincidieron en la necesidad de continuar recibiendo y acompañando a nuevos familiares que enfrentan situaciones de vulnerabilidad tras hechos delictivos o de violencia institucional.
A 22 años del suceso, la ceremonia religiosa reafirmó el compromiso del barrio con la memoria activa de las víctimas y el apoyo a las organizaciones de la sociedad civil.
