Premio Azcuy 2026 convoca a artistas para dejar su obra en un edificio de Caballito
Hay obras que nacen para una sala de museo y otras que encuentran su lugar en una plaza, una fachada o un espacio público. El Premio Azcuy propone algo diferente: que el artista imagine su obra sabiendo, desde el primer momento, dónde va a convivir con quienes la observen.
En su edición 2026, la convocatoria invita a artistas visuales de todo el país a presentar una obra inédita para Donna Gioia, un desarrollo residencial de Caballito. El proyecto ganador recibirá USD 10.000 y será llevado a la realidad, con sus costos de producción cubiertos por la organización. El plazo para presentar propuestas fue extendido hasta el 28 de septiembre.
Primero el lugar, después la obra
Quizás esta sea la mejor manera de entender qué diferencia al Premio Azcuy de otros concursos de artes visuales: aquí no se busca una obra terminada a la que luego habrá que encontrarle un lugar.
El camino es exactamente al revés.
Los artistas conocen el edificio, sus espacios, dimensiones y recorridos y, a partir de ellos, imaginan qué podría suceder allí. La obra tiene que ser inédita y estar especialmente concebida para ese entorno.
No hay una técnica predeterminada ni una obligación de trabajar con determinados materiales. Esa libertad abre un abanico bastante amplio de posibilidades y convierte al propio edificio en parte del proceso creativo.
Este año, la mirada está puesta en Caballito
Donna Gioia es el edificio elegido para la edición 2026. Se encuentra en Caballito y está compuesto por dos edificios vinculados, uno con frente sobre avenida Pedro Goyena 16, esquina avenida La Plata, y otro sobre José Bonifacio 23.
El complejo cuenta con viviendas y diferentes espacios comunes. Y es justamente allí donde aparece uno de los aspectos más interesantes de la propuesta: la obra ganadora no terminará necesariamente rodeada por las paredes blancas de una galería.
Formará parte de un lugar habitado.
Vecinos que salen de sus departamentos, personas que llegan de visita o quienes simplemente atraviesen determinados sectores del edificio podrán encontrarse cotidianamente con una pieza de arte contemporáneo.
En cierta forma, esa convivencia es parte de la obra.
Cuando el arte sale del museo
El Premio Azcuy nació en 2019 y llega este año a su octava edición. La iniciativa es organizada por la Fundación Azcuy en alianza con el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.
A lo largo de estos años fue construyendo una propuesta que vincula dos mundos que muchas veces observamos por separado: la arquitectura y el arte contemporáneo.
El resultado no consiste simplemente en decorar un edificio. Los proyectos son pensados para dialogar con la arquitectura y con las personas que van a utilizar esos espacios.
Para el público que no suele recorrer museos o galerías también aparece una idea interesante detrás de esta experiencia: encontrarse con una obra sin haber salido específicamente a buscarla.
Del proyecto inicial a una obra real
El concurso tiene varias etapas.
Primero, los artistas presentan sus propuestas. Luego, un jurado selecciona a los finalistas, quienes reciben USD 1.500 cada uno y disponen de aproximadamente un mes y medio para desarrollar con mayor profundidad sus proyectos.
Durante ese período cuentan además con acompañamiento técnico y curatorial de Azcuy y del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.
Finalmente se selecciona al ganador, que recibe USD 10.000. A esa suma se agregan los costos necesarios para producir e instalar la obra.
Es una diferencia importante: el premio económico no debe utilizarse para financiar la fabricación de la pieza. La producción corre por cuenta de la organización.
Quiénes pueden participar
La convocatoria está dirigida a artistas visuales mayores de edad. Pueden presentarse individualmente o como parte de un colectivo artístico.
Está abierta a argentinos y también a extranjeros que puedan acreditar un mínimo de tres años de residencia en el país.
Tampoco es necesario tener todo resuelto para dar el primer paso. Los interesados pueden registrarse inicialmente en la plataforma del premio y completar posteriormente la presentación de su proyecto.
Para quienes estén pensando en participar, la organización pone a disposición planos, imágenes, renders y documentación que permiten estudiar los espacios de Donna Gioia antes de diseñar la intervención.
Una historia que ya dejó obras en Buenos Aires
Las ediciones anteriores permiten comprender mejor qué sucede después de anunciar al ganador: las ideas efectivamente abandonan el papel y se transforman en obras.
Entre los proyectos ganadores se encuentran Mundo Imaginal, de Adriana Bustos; La Montaña Concreta, de Fabián Bercic; Sonos, de Hernán Soriano; Suave Star, de Nacha Canvas; Orlas Sacro Calchaquíes, de Benjamín Felice; y Lianagramas, de Osias Yanov, ganador de la edición 2025.
Cada edición suma así una nueva intervención a distintos desarrollos arquitectónicos de Buenos Aires.
Y ese recorrido ayuda a entender que el premio no termina la noche en que se anuncia un ganador. Su resultado permanece en el edificio.
Quiénes elegirán la obra de 2026
El jurado de esta edición reúne representantes del arte, la curaduría y la arquitectura.
Está integrado por Gerardo Azcuy, Ernesto Ballesteros, Övül Ö. Durmuşoğlu, Raúl Flores, Sol Juárez, Hernán Soriano y Analía Solomonoff.
Después del cierre de la convocatoria llegará la selección de finalistas. Durante octubre está previsto el anuncio de los proyectos elegidos y en noviembre se desarrollará la instancia de presentación ampliada y selección del ganador.
Hay tiempo hasta el 28 de septiembre
Este punto merece especial atención porque circula información con dos fechas diferentes.
Cuando se lanzó la edición 2026 se informó originalmente que la recepción de proyectos finalizaría el 14 de septiembre. Ese dato todavía puede encontrarse en publicaciones realizadas al comienzo de la convocatoria.
Posteriormente, el plazo fue extendido.
La información vigente publicada por la organización establece que las propuestas podrán presentarse hasta el 28 de septiembre de 2026 inclusive.
Para un artista que todavía está pensando si participar, esas dos semanas adicionales pueden ser importantes. No se trata solamente de preparar una carpeta: la propuesta debe pensar un espacio real, justificar su relación con él y explicar cómo podría convertirse finalmente en una obra.
Una oportunidad para imaginar arte en otros lugares
Detrás de premios, jurados y fechas hay una idea bastante sencilla y, al mismo tiempo, poco habitual: preguntarse dónde puede estar el arte.
Puede estar en un museo, naturalmente. Pero también puede aparecer en el recorrido de todos los días, incorporarse a la arquitectura y acompañar durante años a personas que quizás nunca sepan demasiado sobre el concurso que permitió que esa obra llegara hasta allí.
En 2026, ese ejercicio comenzará en Caballito. Primero habrá bocetos, planos, ideas y proyectos. Después llegará la elección.
Y uno de ellos terminará convertido en una obra real, integrada definitivamente al edificio para el que fue imaginada.
Información útil
La convocatoria del Premio Azcuy 2026 permanecerá abierta hasta el 28 de septiembre inclusive. Está destinada a artistas visuales mayores de edad, argentinos o extranjeros con un mínimo de tres años de residencia en el país, que pueden participar individualmente o mediante colectivos.
Las bases, documentación del edificio, condiciones de participación y formulario de inscripción están disponibles en el sitio oficial del Premio Azcuy.
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