La Ciudad avanza con Inteligencia Artificial: el plan porteño para transformar la gestión pública
Buenos Aires impulsa una nueva etapa de modernización basada en inteligencia artificial, con el objetivo de simplificar trámites, mejorar la atención ciudadana y desarrollar soluciones tecnológicas aplicadas a los servicios públicos.
La Ciudad de Buenos Aires comenzó 2026 con una estrategia orientada a incorporar la inteligencia artificial (IA) como una herramienta central para la transformación del Estado. A través de nuevas políticas públicas, el Gobierno porteño busca utilizar estas tecnologías para optimizar procesos administrativos, mejorar la relación con los vecinos y avanzar hacia una gestión más ágil y eficiente.
La iniciativa se enmarca en un proceso de modernización digital que tiene como eje la incorporación responsable de nuevas tecnologías en distintas áreas del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Inteligencia artificial aplicada a los servicios públicos
En marzo de 2026, el Gobierno porteño estableció mediante el Decreto 97/2026 que las áreas y organismos de la administración pública deberán impulsar la implementación de soluciones basadas en inteligencia artificial para mejorar la eficiencia de la gestión y la interacción con la ciudadanía.
Entre los primeros ámbitos definidos como prioritarios aparecen:
- autorizaciones de actividades económicas;
- permisos y avisos de obra;
- resolución de actas de infracciones;
- canales de atención ciudadana y asistencia a vecinos.
La medida apunta a reducir tiempos administrativos, facilitar el acceso a la información y ofrecer respuestas más rápidas frente a las necesidades cotidianas de quienes viven y trabajan en la Ciudad.
Un plan estratégico para incorporar IA en el Estado
La Secretaría de Innovación y Transformación Digital elaboró un Plan Estratégico de Inteligencia Artificial para el Gobierno de la Ciudad, que establece una hoja de ruta para la adopción de estas herramientas.
El plan contempla cuatro grandes ejes:
Gobernanza, adopción y vínculo: busca establecer criterios para un uso responsable de la inteligencia artificial dentro del Estado.
Investigación, desarrollo e innovación: promueve la generación de conocimiento y nuevas soluciones tecnológicas.
Producción e implementación de IA: apunta a incorporar herramientas concretas que mejoren los servicios públicos.
Desarrollo económico e innovación productiva: busca fortalecer el ecosistema tecnológico porteño y generar oportunidades vinculadas a la economía del conocimiento.
Uso responsable y transparencia
La incorporación de inteligencia artificial también plantea nuevos desafíos relacionados con la seguridad, la privacidad y la transparencia.
Por este motivo, la Ciudad avanzó en la creación de lineamientos para la gobernanza y el uso responsable de sistemas y agentes de IA dentro del Poder Ejecutivo porteño. Estas pautas incluyen criterios como supervisión humana, trazabilidad, evaluación de riesgos, protección de datos personales y control sobre los sistemas utilizados.
Desde el Gobierno porteño destacan que la tecnología debe funcionar como una herramienta complementaria para mejorar la gestión, sin reemplazar la responsabilidad de los funcionarios ni las decisiones administrativas.
Buenos Aires busca posicionarse como referente regional
La estrategia de inteligencia artificial también tiene un componente vinculado al desarrollo económico y tecnológico. En marzo de 2026, la Ciudad anunció el proyecto para crear un Distrito de Inteligencia Artificial en el microcentro porteño, con el objetivo de atraer empresas, universidades, startups y centros de investigación vinculados a esta tecnología.
La iniciativa busca consolidar un ecosistema donde confluyan el sector público, el privado y el académico, siguiendo el modelo de otros distritos tecnológicos impulsados anteriormente en la Ciudad.
Una nueva relación entre vecinos y Estado
La inteligencia artificial representa uno de los principales desafíos de la transformación digital actual. Para Buenos Aires, la incorporación de estas herramientas apunta a construir una administración pública más cercana, con servicios más simples y adaptados a las necesidades de los ciudadanos.
Con estas políticas, la Ciudad avanza hacia un modelo donde la tecnología ocupa un rol estratégico: agilizar trámites, mejorar la atención y aprovechar los datos para tomar mejores decisiones públicas.
La inteligencia artificial ya no aparece como una tecnología del futuro, sino como una herramienta que comienza a integrarse en la vida cotidiana de Buenos Aires.
