Día Mundial de la Donación de Órganos y Tejidos, una oportunidad para derribar mitos y conocer cómo se pueden salvar vidas
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Cada 14 de octubre, una conmemoración difundida en distintos países invita a reflexionar sobre la importancia de donar órganos y tejidos y sobre las posibilidades de vida que ofrece el trasplante.
En Argentina, el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) cumple un papel fundamental en la organización y fiscalización del sistema de donación y trasplante. La Ley Justina, los avances médicos y las campañas de concientización contribuyen a fortalecer este sistema, aunque todavía persisten dudas, temores y creencias equivocadas que pueden dificultar una decisión informada.
Donar órganos, una decisión que puede transformar muchas vidas
Para miles de personas que atraviesan enfermedades graves, recibir un órgano puede representar la posibilidad de continuar viviendo. En otros casos, un trasplante permite recuperar funciones esenciales, mejorar la autonomía o alcanzar una calidad de vida que parecía imposible.
La donación de órganos y tejidos constituye uno de los actos de solidaridad más importantes dentro del sistema sanitario. Sin embargo, su realización depende de procedimientos médicos, legales y organizativos complejos, que deben garantizar la seguridad, la transparencia y la equidad en cada etapa.
El 14 de octubre se difunde internacionalmente como el Día Mundial de la Donación de Órganos y Tejidos. Se trata de una fecha de sensibilización que no debe confundirse con el Día Nacional de la Donación de Órganos, que Argentina conmemora cada 30 de mayo.
Ambas fechas permiten recordar que detrás de cada trasplante existen pacientes, familias, equipos médicos y una extensa red de profesionales que trabajan para hacer posible una nueva oportunidad.
El papel del INCUCAI en Argentina
El INCUCAI es el organismo nacional responsable de impulsar, coordinar y fiscalizar las actividades vinculadas con la donación y el trasplante de órganos, tejidos y células, en articulación con los organismos jurisdiccionales.
Su tarea abarca desde la regulación de los procesos de procuración hasta la supervisión de los sistemas de asignación de órganos, el registro de pacientes y la habilitación y fiscalización de las actividades de trasplante dentro de sus competencias.
Uno de los aspectos centrales del sistema es la administración de la lista de espera, a través del Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante de la República Argentina (SINTRA).
La asignación de órganos no depende de contactos personales ni de la capacidad económica del paciente. Se realiza mediante criterios médicos y reglas de distribución que contemplan, según el órgano, factores como la compatibilidad, la urgencia, la situación clínica y otros parámetros establecidos por la normativa.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Instituto de Trasplante del Ministerio de Salud porteño cumple funciones vinculadas con la procuración, la promoción de la donación y la coordinación de las actividades de trasplante en el ámbito local, dentro del sistema nacional.
Qué establece la Ley Justina
Desde 2018, Argentina cuenta con la Ley 27.447 de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células, conocida como Ley Justina, que introdujo cambios importantes en el sistema de donación.
Uno de sus principios más conocidos establece que toda persona mayor de 18 años es considerada donante de órganos y tejidos después de su fallecimiento, salvo que haya manifestado expresamente su oposición.
Esto significa que no es necesario inscribirse para ser donante después de la muerte. No obstante, cualquier persona adulta puede dejar registrada su voluntad afirmativa o negativa mediante los canales oficiales.
La legislación también establece condiciones específicas para la donación en vida, que solo puede realizarse bajo los requisitos médicos y legales correspondientes.
La Ley Justina lleva el nombre de Justina Lo Cane, una niña argentina cuya historia movilizó a la sociedad y contribuyó a instalar la necesidad de fortalecer la donación de órganos como una política sanitaria.
Los mitos sobre la donación que todavía generan desconfianza
A pesar de los avances en información y concientización, existen creencias equivocadas que continúan circulando entre la población.
Si soy donante, los médicos no harán todo lo posible por salvarme.
Es falso. La prioridad de los equipos médicos es preservar la vida del paciente. La posibilidad de donar se considera únicamente cuando se cumplen las condiciones clínicas y legales correspondientes. La atención médica no se modifica por la voluntad de donar.
Las personas con dinero tienen prioridad para recibir un órgano.
No es cierto. La asignación se realiza mediante el sistema oficial, de acuerdo con criterios médicos y normas de distribución. La posición económica o la notoriedad pública no constituyen criterios de prioridad.
Una persona de edad avanzada no puede donar.
La edad, por sí sola, no determina la posibilidad de donar. La evaluación depende de las características del órgano o tejido, las condiciones clínicas y los criterios médicos aplicables.
Si dono mis órganos, mi familia no podrá despedirme.
La ablación de órganos y tejidos se realiza mediante procedimientos quirúrgicos que respetan la dignidad del cuerpo. La donación no impide realizar ceremonias de despedida o prácticas funerarias habituales.
Cualquier persona fallecida puede ser donante de órganos.
No necesariamente. La donación de órganos después del fallecimiento requiere condiciones médicas específicas, que habitualmente se presentan en establecimientos de salud con capacidad para sostener el proceso de procuración. La posibilidad de donar tejidos puede contemplar circunstancias diferentes.
La muerte encefálica significa que una persona está en coma y podría despertar.
Es falso. La muerte encefálica constituye el fallecimiento de la persona, diagnosticado mediante criterios médicos y procedimientos establecidos legalmente. No debe confundirse con el coma ni con otros estados de alteración de la conciencia.
Estos conceptos son especialmente importantes porque permiten comprender que la donación no es una decisión improvisada, sino un proceso regulado que exige evaluaciones profesionales y garantías legales.
Buenos Aires y su papel estratégico en los trasplantes
La Ciudad de Buenos Aires ocupa un lugar destacado dentro del sistema argentino de donación y trasplante por su infraestructura sanitaria, sus equipos especializados y la presencia de instituciones públicas y privadas de alta complejidad.
Según información difundida por el Gobierno porteño en junio de 2026, durante 2025 se realizaron 1.578 trasplantes de órganos y tejidos en establecimientos de la Ciudad, de los cuales 140 correspondieron a hospitales públicos y 1.438 a instituciones privadas.
En ese mismo período se registraron 79 donantes reales de órganos en territorio porteño. Además, la Ciudad alcanzó un récord de procuración de córneas, con 392 obtenidas durante 2025, de las cuales 298 correspondieron al sistema público.
Este avance permitió reducir un 58 % la lista de espera para trasplantes de córneas en la Ciudad, según los datos oficiales.
El Instituto de Trasplante porteño articula el trabajo entre establecimientos sanitarios, profesionales y el sistema nacional, además de promover actividades educativas y campañas destinadas a fortalecer la conciencia sobre la donación.
Cómo se desarrolla un proceso de donación
La donación de órganos después del fallecimiento comprende diferentes etapas que deben cumplirse bajo protocolos médicos y legales.
Cuando se identifica un posible donante en un establecimiento sanitario, los profesionales evalúan las condiciones clínicas y realizan los procedimientos necesarios para certificar el fallecimiento.
Posteriormente se verifica la voluntad registrada por la persona y se determina la viabilidad de los órganos o tejidos que podrían ser trasplantados.
En caso de avanzar con la procuración, el sistema coordina la asignación según los criterios establecidos, la preparación de los equipos médicos y el traslado de los órganos hacia los centros donde serán implantados.
La rapidez de estas intervenciones resulta fundamental, ya que los órganos tienen tiempos limitados de preservación fuera del cuerpo.
Todo el procedimiento requiere la intervención coordinada de profesionales de terapia intensiva, cirugía, laboratorio, logística, transporte y coordinación de trasplantes.
Cómo manifestar la voluntad de donar órganos y tejidos
Aunque la legislación argentina contempla la donación presunta para mayores de edad, manifestar expresamente la voluntad continúa siendo una herramienta importante para dejar asentada una decisión personal.
El trámite es gratuito, individual y puede modificarse en cualquier momento.
Los ciudadanos pueden registrar su decisión a través de Mi Argentina, durante la tramitación del Documento Nacional de Identidad, en organismos habilitados o mediante un telegrama gratuito del Correo Argentino.
También resulta recomendable conversar sobre el tema con familiares y personas cercanas. Conocer la voluntad de un ser querido contribuye a evitar incertidumbres en circunstancias emocionalmente difíciles.
Hablar sobre la donación también forma parte de salvar vidas
La donación de órganos suele ingresar en las conversaciones familiares cuando aparece una enfermedad grave, una internación o una situación inesperada. Sin embargo, los organismos sanitarios promueven que el tema pueda abordarse antes, con tranquilidad y acceso a información confiable.
Comprender qué significa donar, cuáles son las garantías legales y cómo funciona el sistema permite que cada persona construya una opinión fundamentada, sin presiones ni temores derivados de información incorrecta.
El Día Mundial de la Donación de Órganos y Tejidos ofrece una oportunidad para reconocer a quienes donaron, acompañar a las familias y valorar el trabajo de los profesionales que hacen posibles los trasplantes.
También invita a recordar que la solidaridad puede continuar más allá de la propia vida y que una decisión informada puede representar una oportunidad decisiva para otras personas.
Información útil
- Organismo nacional: Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI).
- Sitio oficial: https://www.argentina.gob.ar/salud/donarorganos
- Trámite de manifestación de voluntad: https://www.argentina.gob.ar/manifestar-la-voluntad-hacia-la-donacion-de-organos-y-tejidos
- Organismo en CABA: Instituto de Trasplante de la Ciudad de Buenos Aires.
- Dirección: Los Patos 2151, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
- Teléfono de consultas: 0800-333-6627 (DONAR).
- Correo electrónico: itrasplante_difusion@buenosaires.gob.ar
- Costo del trámite: gratuito.
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