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Alquilar con mascotas en CABA y las preguntas que conviene resolver antes de firmar

Mascotas y Bienestar Animal
octubre 27, 2026 · 5 min de lectura
Alquilar con mascotas en CABA y qué revisar sobre el contrato, el reglamento del consorcio y los depósitos antes de firmar.
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Encontrar un departamento que acepte perros o gatos es apenas el primer paso. Antes de avanzar, conviene aclarar las condiciones de ingreso y convivencia.

Para quienes buscan vivienda en la Ciudad de Buenos Aires, revisar el contrato, conocer el reglamento del edificio y dejar por escrito lo acordado puede evitar conflictos después de la mudanza. La autorización para vivir con una mascota, los eventuales gastos adicionales y la instalación de protecciones son temas que conviene resolver antes de entregar una reserva.

Qué significa que una vivienda acepte mascotas

Una publicación que anuncia “acepta mascotas” ofrece un dato importante para orientar la búsqueda, pero todavía deja preguntas abiertas. ¿La aceptación comprende al animal que se mudará con su familia? ¿Hay condiciones sobre cantidad o tamaño? ¿Qué ocurriría si durante el alquiler se incorpora otro perro o gato?

Como precaución práctica, conviene informar desde el comienzo cuántos animales vivirán en la propiedad y pedir que la aceptación quede expresamente incorporada al contrato. Si el borrador contiene una prohibición que contradice lo conversado, corresponde resolver esa diferencia antes de firmarlo.

El Código Civil y Comercial reconoce la libertad de contratación dentro de los límites legales. Por eso, las condiciones pactadas requieren atención y no conviene asumir que una conversación informal resuelve cualquier discrepancia con el documento. La validez y el alcance de una cláusula cuestionada deben analizarse según el caso.

Qué dice el reglamento del edificio

En un departamento hay dos planos que conviene revisar por separado: el acuerdo con el propietario y las reglas de convivencia del consorcio.

Antes de comprometer dinero, resulta útil solicitar el reglamento de propiedad horizontal y el reglamento interno, si existe. También conviene consultar a la administración sobre la circulación de animales por ascensores, pasillos y otros sectores comunes.

La normativa de propiedad horizontal establece obligaciones de convivencia y prohíbe a propietarios y ocupantes perturbar la tranquilidad de los demás por encima de la normal tolerancia. La aceptación de una mascota no elimina esas responsabilidades.

Si aparecen restricciones o versiones contradictorias, lo aconsejable es pedir el texto concreto que las establece y obtener orientación antes de avanzar. Una respuesta del encargado o una explicación verbal de la inmobiliaria puede servir para detectar un problema, pero conviene contrastarla con la documentación.

Si piden más dinero, qué hay que aclarar

Otra pregunta central es si la presencia de animales modifica las condiciones económicas ofrecidas. Si se solicita una suma adicional, hay que identificar con precisión su concepto: depósito reintegrable, garantía u otro cargo.

Para los contratos alcanzados por el régimen del DNU 70/2023, las partes pueden acordar el monto y la moneda del depósito, así como su devolución. No corresponde trasladar automáticamente las reglas de contratos anteriores a una nueva contratación.

Antes de aceptar, conviene pedir un detalle escrito del importe, las condiciones de reintegro y los eventuales descuentos. Expresiones como “después vemos cuánto se devuelve” dejan sin resolver una parte importante del acuerdo.

También es recomendable aclarar qué sucederá con la reserva si la aceptación de la mascota todavía depende de una respuesta del propietario o de revisar documentación del edificio.

Cómo dejar registrado el estado del departamento

Pisos, puertas, zócalos y muebles pueden convertirse en puntos de discusión al finalizar un alquiler. Para reducir diferencias, una precaución útil es documentar el estado de la vivienda al recibirla mediante fotografías y un inventario compartido.

Ese registro debería incluir marcas preexistentes, manchas, sectores deteriorados y el estado del mobiliario cuando la unidad se entrega equipada.

El Código establece la obligación de conservar el inmueble y devolverlo en el estado recibido, con excepción del deterioro por el tiempo y el uso regular. Esa distinción es relevante al evaluar reparaciones o descuentos del depósito.

Por eso, conviene conversar de antemano cómo se comprobarán los daños que eventualmente se atribuyan al animal y cómo se documentarán los gastos de reparación.

Redes y protecciones que conviene consultar

Durante la visita también resulta útil observar ventanas, balcones y posibles vías de escape. Si para habitar la vivienda con el animal se prevé instalar una red u otra protección, conviene resolver su autorización antes de contratar.

La consulta debería precisar dónde se colocará, qué fijaciones requiere, quién paga la instalación y si debe retirarse al finalizar el alquiler. Cuando pueda afectar sectores comunes o la fachada, corresponde verificar además qué intervención requiere el consorcio.

Desde el punto de vista práctico, una vivienda puede aceptar mascotas y necesitar adaptaciones que deben conversarse. Conocer esas condiciones permite evaluar el departamento y el presupuesto de la mudanza con mayor claridad.

Las preguntas para llevar a la visita

Antes de reservar o firmar, esta lista puede ayudar a ordenar la conversación:

  • Aceptación por escrito. ¿El contrato dejará constancia de que vivirán allí las mascotas informadas?
  • Condiciones específicas. ¿Se plantea alguna condición sobre cantidad, tamaño o incorporación de otro animal?
  • Reglas del edificio. ¿Se pueden consultar los reglamentos antes de entregar dinero?
  • Espacios comunes. ¿Qué pautas existen para circular por ascensores, pasillos y otros sectores?
  • Importes adicionales. ¿Qué se cobra, por qué concepto y bajo qué condiciones se devuelve?
  • Estado de entrega. ¿Se incorporarán fotografías e inventario como respaldo?
  • Protecciones. ¿Se autoriza la instalación prevista y quién asume sus costos?
  • Reserva. ¿Qué devolución se acuerda si la operación no avanza por una condición sobre mascotas que quedó pendiente?

El Instituto de Vivienda de la Ciudad ofrece un modelo de contrato como punto de partida para formalizar alquileres de vivienda y adaptarlo a las particularidades de cada acuerdo. Revisar el borrador con anticipación permite detectar condiciones pendientes antes de la firma.

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