Escuelas porteñas crean biocorredores verdes y azules para impulsar la educación ambiental
Estudiantes del Instituto La Candelaria llevan adelante una iniciativa que vincula naturaleza, aprendizaje y participación comunitaria mediante espacios verdes y acuáticos dentro de distintas instituciones educativas de la Ciudad.
Un proyecto de educación ambiental desarrollado por estudiantes y docentes del Instituto La Candelaria comenzó a extenderse a otras escuelas porteñas con la creación de biocorredores escolares, espacios destinados a favorecer la biodiversidad urbana y generar nuevas experiencias de aprendizaje en contacto con la naturaleza.
Una propuesta educativa que conecta escuelas y biodiversidad
La iniciativa surgió a partir del trabajo realizado por el Instituto La Candelaria en sus aulas a cielo abierto, donde estudiantes desarrollan propuestas vinculadas con la flora nativa, la fauna urbana y el cuidado de los ecosistemas.
El proyecto busca que distintas instituciones educativas puedan incorporar biocorredores escolares como herramientas pedagógicas y ambientales, generando espacios que funcionen como pequeños refugios para especies asociadas a la vegetación nativa.
La experiencia fue presentada durante la primera Capacitación en Servicio destinada a equipos directivos del Distrito Escolar 20°, realizada en el Espacio para la Memoria y Promoción de los Derechos Humanos – Ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio “Olimpo”, donde funciona parte del aula a cielo abierto del instituto.
Alianzas para promover espacios verdes y azules
La propuesta cuenta con la participación de una red de instituciones educativas y organizaciones vinculadas con la sustentabilidad. Entre ellas se encuentran estudiantes de la Escuela Técnica N° 8 DE 13° “Paula Albarracín de Sarmiento”, la Escuela Primaria Común N° 2 DE 11° y el CENS N° 24 de adultos en contexto de encierro del Penal de Devoto.
La convocatoria se realizó con el acompañamiento del Programa Escuelas Verdes del Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través de la invitación de Lorena Passarelli, asistente pedagógica del programa.
También forman parte de esta red Memoria Nativa, un emprendimiento social de adolescentes desarrollado por el Hospital Infanto-Juvenil “C. Tobar García”, el Club de Observadores de Mariposas y el Vivero Los Jazmines, organizaciones que colaboran con especies vegetales nativas y elementos necesarios para el desarrollo de estos espacios.
Talleres, estanques y aprendizaje en contacto con la naturaleza
Durante 2025, la propuesta amplió su alcance y permitió realizar actividades en nueve instituciones educativas y organizaciones sociales pertenecientes a distintos Distritos Escolares de la Ciudad.
Uno de los encuentros destacados fue el taller realizado en julio en la Escuela Primaria Común N° 6 DE 20°, ubicada en Villa Lugano. Allí participaron 28 estudiantes de segundo año del Instituto La Candelaria, quienes llevaron adelante 11 talleres simultáneos destinados a alumnos de quinto grado.
Las actividades incluyeron contenidos sobre clasificación de peces nativos, indicadores biológicos de calidad ambiental, características de caracoles y camarones, condiciones de los estanques y plantas acuáticas y palustres. La jornada finalizó con la instalación de un estanque dentro del biocorredor de la escuela.
Una experiencia que busca multiplicarse en la Ciudad
El proyecto forma parte de una estrategia de educación ambiental que durante 2025 incluyó más de 72 salidas didácticas y alcanzó a más de 3.000 estudiantes, según la información brindada por la institución.
A través de estas actividades, los estudiantes participan de experiencias prácticas que integran conocimientos científicos, conciencia ambiental y participación comunitaria, promoviendo nuevas formas de aprendizaje dentro del entorno urbano.
La iniciativa continúa con el objetivo de sumar nuevas instituciones interesadas en crear espacios verdes y azules que contribuyan al cuidado de la biodiversidad y fortalezcan el vínculo entre las escuelas y su comunidad.
Además, el profesor Federico Colombo, integrante del Instituto La Candelaria, fue seleccionado como uno de los seis finalistas de la quinta edición de Docentes que Inspiran, reconocimiento destinado a destacar a docentes destacados de la Argentina.
