Mariposas monarca en CABA y cómo atraerlas a balcones y jardines esta primavera
La llegada de la primavera ofrece una oportunidad para convertir balcones, terrazas, patios y jardines porteños en pequeños refugios para la mariposa monarca del sur.
La clave no consiste solamente en colocar flores. Para que estas mariposas puedan completar su ciclo de vida necesitan plantas hospederas, que alimentan a las orugas, y especies nectaríferas, de las que obtienen alimento durante su etapa adulta. Incorporar vegetación nativa y evitar productos químicos permite que incluso una maceta contribuya a la biodiversidad de la Ciudad.
La monarca que vive en Buenos Aires
La especie presente en la Ciudad es la monarca del sur, cuyo nombre científico es Danaus erippus. Aunque su aspecto recuerda a la famosa monarca de América del Norte, se trata de otra especie.
Puede reconocerse por el color anaranjado de sus alas, atravesadas por nervaduras negras y acompañadas por manchas blancas en los bordes. Como ocurre con las demás mariposas, su ciclo comprende cuatro etapas: huevo, oruga, crisálida y adulto.
La relación con las plantas cambia durante ese proceso. La mariposa adulta visita distintas flores para obtener néctar, pero deposita sus huevos en especies determinadas. Cuando nacen, las orugas se alimentan de las hojas de esas plantas hospederas.
Por eso, un espacio con muchas flores puede atraer ejemplares adultos por un momento, pero no necesariamente ofrecerles las condiciones necesarias para reproducirse.
La asclepia es la planta fundamental
Una de las mejores opciones para ayudar a la monarca del sur en CABA es la asclepia nativa conocida como yerba de la víbora, cuyo nombre científico es Asclepias mellodora.
El Gobierno porteño la identifica como planta hospedera de la monarca del sur y como fuente de néctar para diferentes mariposas. Puede cultivarse en macetas, requiere sol pleno y necesita poco riego. Su floración se extiende durante la primavera, el verano y el otoño, mientras que su siembra puede realizarse en primavera, verano y comienzos del otoño. También se reproduce mediante semillas o división de matas.
La importancia de esta especie es doble: la mariposa adulta puede utilizar sus flores y, al mismo tiempo, dejar sus huevos en la planta para que las futuras orugas encuentren alimento.
Otra alternativa hospedera incluida por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires es la tasi, especialmente Araujia angustifolia y Araujia sericifera. Como son plantas trepadoras, necesitan una estructura o soporte adecuado y un espacio donde puedan desarrollarse sin invadir otras especies.

Flores para alimentar a las mariposas adultas
Para completar el refugio es conveniente acompañar las hospederas con plantas nectaríferas. El Jardín Botánico porteño recomienda numerosas especies rioplatenses capaces de atraer mariposas.
Entre las que pueden integrarse a un balcón, patio o terraza se encuentran:
- Verbena de Buenos Aires.
- Lantana rastrera.
- Lantana morada.
- Margarita punzó.
- Margarita amarilla.
- Salvia celeste.
- Salvia rastrera.
- Vara dorada.
- Tabaquillo de monte.
- Chilca de olor o mariposera.
- Malva rosada.
- Cedrón de monte.
No es necesario reunirlas todas. Una combinación sencilla puede incluir una asclepia como hospedera y dos o tres especies nectaríferas con floraciones sucesivas. Esa variedad ayuda a mantener alimento disponible durante una parte más extensa de la temporada.
Siempre que sea posible, conviene elegir ejemplares nativos y comprarlos por su nombre científico. Esto permite identificar correctamente la planta y evitar confusiones entre especies que comparten un nombre popular.
Cómo preparar un refugio primaveral en una vivienda porteña
Un balcón pequeño también puede funcionar como una estación de paso. La cantidad de macetas es menos importante que la selección de plantas y la manera de cuidarlas.
Para comenzar se puede seguir esta guía:
- Elegir un sector soleado. La Asclepias mellodora necesita sol pleno. Las macetas deben ubicarse donde la planta reciba varias horas de luz directa.
- Incorporar una planta hospedera. Sin asclepias u otras hospederas adecuadas, la monarca puede acercarse a beber néctar, pero no encontrará dónde completar su reproducción.
- Agregar flores nectaríferas. Combinar especies de diferentes alturas y períodos de floración aumenta la disponibilidad de alimento.
- Agrupar las macetas. Un conjunto vegetal resulta más fácil de localizar que una planta aislada y también ofrece reparo entre hojas y tallos.
- Conservar sectores tranquilos. Las plantas deben mantenerse alejadas, en la medida de lo posible, de corrientes de aire muy intensas y del movimiento permanente.
- Evitar insecticidas. Estos productos no distinguen entre los insectos que se pretende controlar y las mariposas, sus huevos o sus orugas.
- Aceptar algunas hojas comidas. Si aparecen orugas sobre la planta hospedera, la pérdida parcial de follaje forma parte del proceso esperado. Retirarlas elimina justamente el objetivo del refugio.
- Observar sin manipular. Los huevos, las orugas y las crisálidas deben permanecer en su ambiente. No hace falta criar las mariposas dentro de recipientes ni trasladarlas.
Qué hacer cuando aparecen orugas
Encontrar hojas mordidas no significa necesariamente que la planta esté enferma. En una asclepia puede ser la señal de que una monarca comenzó allí su ciclo.
Antes de retirar una oruga, conviene observar sobre qué planta se encuentra. Si está alimentándose en una hospedera, debe permitirse que continúe. También es importante evitar podas intensas en ese momento y revisar cuidadosamente los tallos antes de mover una maceta.
La presencia de pulgones u otros insectos debe evaluarse con prudencia. Aplicar un insecticida sobre una planta que contiene huevos u orugas puede afectar también a las mariposas. La prioridad debe ser el manejo preventivo y la observación frecuente.
Dónde encontrar monarcas en la Ciudad
La aparición de una mariposa silvestre nunca puede garantizarse, porque depende de la estación, el clima, la disponibilidad de flores y su desplazamiento natural. Sin embargo, CABA cuenta con espacios donde la especie está oficialmente registrada o dispone de ambientes especialmente preparados.
Jardín Botánico Carlos Thays
El Jardín para Mariposas del Botánico, en Palermo, funciona a cielo abierto. Sus plantas hospederas y nectaríferas permiten que diferentes especies lleguen espontáneamente, se alimenten y se reproduzcan. La monarca del sur se encuentra entre las especies identificadas en este espacio.
Está ubicado en avenida Santa Fe 3951. La entrada es gratuita. Como los horarios cambian según la época del año y el predio puede cerrar por condiciones meteorológicas, es recomendable consultar la información oficial antes de la visita.
Ecoparque
El registro oficial de mariposas del Ecoparque incluye a la monarca del sur junto con especies como la bataraza, la espejitos, la cuatro ojos común y la yuyera. El predio cuenta además con un paseo dedicado a estos insectos.
El acceso es gratuito y se realiza por Plaza Italia o por avenida del Libertador. Los días y horarios vigentes deben verificarse en la página oficial del Ecoparque, ya que puede cerrar por lluvia.
Reserva Ecológica Lago Lugano
Su Jardín para Polinizadores ocupa 500 metros cuadrados y posee un sendero interior. Allí se ha registrado a la monarca del sur colocando huevos sobre sus plantas hospederas, además de más de 40 especies de mariposas que se acercan a las flores en busca de néctar.
El Gobierno porteño señala que la primavera y el otoño son las mejores estaciones para recorrerlo. La información para planificar la visita se encuentra en el sitio oficial de la Reserva Ecológica Lago Lugano.
Una red de pequeños espacios verdes
La urbanización fragmenta los ambientes naturales y dificulta el desplazamiento de numerosas especies. Frente a esa realidad, los jardines de plantas nativas funcionan como puntos de alimentación, reproducción y refugio.
Un balcón de Almagro, una terraza de Villa Urquiza, un patio de Boedo o un jardín de Mataderos pueden aportar a esa red. No reemplazan a las reservas ni a los grandes espacios verdes, pero pueden ayudar a conectarlos dentro del tejido urbano.
La experiencia del Jardín Botánico demuestra que los jardines para mariposas pueden realizarse tanto en suelo como en macetas. Para los vecinos porteños, esto significa que no hace falta disponer de un terreno amplio: una selección adecuada de plantas y un cuidado respetuoso pueden transformar pocos metros cuadrados en un refugio primaveral.
Información útil
- Plantas rioplatenses recomendadas para atraer mariposas
- Ficha oficial de la asclepia nativa
- Guía y descripción del Jardín para Mariposas
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