Huracán cumple 118 años y su historia también cuenta la de los barrios del sur
Lectura disponible en dispositivos compatibles.
El 1 de noviembre, el Globo celebrará un nuevo aniversario con una identidad que une a Nueva Pompeya y Parque Patricios.
Sus orígenes entre jóvenes que se organizaban para jugar al fútbol, el vínculo con Jorge Newbery y la vida alrededor de la sede de avenida Caseros permiten recorrer una historia que excede los resultados deportivos. Huracán también forma parte de la memoria del sur porteño, de sus espacios de encuentro y de las instituciones que crecieron junto con los barrios.
De Nueva Pompeya a Parque Patricios
La fecha oficial de fundación de Huracán es el 1 de noviembre de 1908. Sus antecedentes se encuentran en los grupos de jóvenes de Nueva Pompeya que, a comienzos del siglo XX, buscaban formar un equipo para enfrentar a otros conjuntos de la zona. El Colegio Luppi y la calle Ventana aparecen en los relatos históricos del club como referencias de ese comienzo.
Las reconstrucciones institucionales presentan diferencias sobre el año de aquellas primeras reuniones. Sin embargo, coinciden en el protagonismo de los estudiantes, la organización alrededor del fútbol y el vínculo inicial con Pompeya. La fecha de noviembre de 1908 quedó establecida como el punto de partida del aniversario que la institución celebra hasta hoy.
La reorganización reunió a jóvenes de Pompeya y Parque Patricios. Esa confluencia permite entender por qué ambos barrios forman parte de la historia quemera: uno está asociado a sus primeros pasos y el otro se convirtió en el lugar de arraigo de sus principales instalaciones y de buena parte de su vida institucional.
El crecimiento de Huracán acompañó una forma de construir comunidad característica de los clubes porteños. Para sostener un equipo hacía falta conseguir un terreno, organizar una comisión y reunir recursos. Con el tiempo, aquella organización también permitió ampliar los espacios deportivos y generar una vida social propia.
Un globo que se convirtió en identidad
El emblema de Huracán tiene un vínculo directo con Jorge Newbery y con el aerostato del mismo nombre que el pionero de la aviación argentina piloteó en 1909. La relación fue más allá de la elección de una imagen para la camiseta.
La historia oficial del club documenta que Newbery autorizó el uso del globo y de sus colores, blanco con vivos rojos, como distintivo. También colaboró en gestiones para que la institución contara con una cancha y pudiera incorporarse a las competencias de la Asociación Argentina de Football.
De esa relación surgió uno de los símbolos más reconocibles del fútbol argentino. El globo pasó a identificar al equipo, a sus hinchas y a la institución en su conjunto. La figura de Newbery quedó incorporada a la memoria del club por ese acompañamiento durante sus años de formación.
La identificación quemera tiene, además, una raíz territorial. El apodo remite a la antigua quema de residuos que funcionaba en el sur de Buenos Aires, en una zona próxima al límite entre los actuales barrios de Parque Patricios y Nueva Pompeya. Así lo recoge un relevamiento del patrimonio cultural porteño dedicado al banderazo de Huracán.
Ese nombre conserva una referencia a un paisaje urbano que cambió profundamente. En la denominación de sus hinchas permanece una parte de la historia de los usos del suelo y de la vida en los márgenes de la ciudad.
La sede de Caseros y la vida cotidiana
La sede de avenida Caseros 3159 es una referencia central de Parque Patricios. Su construcción tuvo una primera inauguración en enero de 1940 y culminó en agosto de 1941. Desde entonces, el edificio concentra funciones sociales, deportivas y administrativas.
La descripción institucional de sus instalaciones incluye una pileta cubierta, una cancha de hockey sobre patines, el microestadio Farid Mohamed, gimnasios y el espacio de boxeo que lleva el nombre de Oscar “Ringo” Bonavena. También alberga oficinas y salones vinculados con la organización del club.
Esa diversidad ayuda a explicar el lugar que ocupa Huracán en el barrio. La institución reúne actividades que generan otros vínculos además del que se establece desde la tribuna: aprender un deporte, entrenarse, participar de la vida asociativa o compartir un espacio con personas de distintas edades.
Su historia deportiva reciente también registra disciplinas como ajedrez, gimnasia artística y hockey sobre patines. Son expresiones de una actividad que continúa durante la semana y que permite acercarse al club a través de intereses diferentes.
La ubicación de la sede, frente al Parque de los Patricios, refuerza su integración con el entorno. El edificio forma parte de un recorrido barrial en el que conviven comercios, espacios públicos y referencias de la memoria local.
El Palacio como referencia del barrio
El estadio Tomás Adolfo Ducó constituye otro de los grandes puntos de identificación de Huracán con Parque Patricios. Conocido como el Palacio, el escenario actual tuvo su primer partido el 7 de septiembre de 1947, cuando el local venció a Boca Juniors por 4 a 3. La inauguración oficial se realizó el 11 de noviembre de 1949, con un encuentro frente a Peñarol de Montevideo.
Su importancia también tiene una dimensión urbana. La arquitectura del estadio integra el paisaje del barrio y cuenta con protección estructural dentro de la normativa porteña.
Entre la sede social y el Palacio se despliega, además, una geografía de celebraciones. Un relevamiento etnográfico realizado por el Gobierno de la Ciudad sobre el banderazo de 2004 registró una convocatoria que comenzaba en avenida Caseros y culminaba en el estadio.
Ese documento permite observar cómo la pertenencia a un club se expresa en el espacio público. Las calles, la sede y la cancha forman parte de un mismo recorrido colectivo, en el que la identificación deportiva se enlaza con la barrial.
Una función social que busca ampliarse
La dimensión comunitaria también aparece en las iniciativas que la institución proyecta hacia adelante. En la presentación de la Fundación Huracán, publicada el 20 de octubre de 2026, el club plantea fortalecer su función social mediante el deporte, la educación y la cultura.
Entre sus líneas de trabajo figuran facilitar el acceso al deporte amateur, acompañar a jóvenes de las divisiones inferiores y desarrollar acciones comunitarias. También se mencionan proyectos educativos y de preservación de la historia institucional. Se trata de objetivos y programas anunciados por la entidad, cuyo desarrollo deberá seguirse a través de sus comunicaciones oficiales.
Al llegar a los 118 años, la trayectoria de Huracán permite mirar una parte de Buenos Aires desde sus instituciones. Nueva Pompeya conserva las referencias de sus comienzos; Parque Patricios reúne la sede y el estadio que consolidaron su presencia. Entre ambos barrios se construyó una pertenencia que continúa en las prácticas deportivas, la participación de los socios y la transmisión de su historia.
¿Qué te pareció esta información? Tu opinión
0 lectores reaccionaron reacciones
