INICIA LA SEMANA DE PREVENCIÓN DE LA CONTAMINACIÓN AUDITIVA
Del 7 al 13 de abril, las escuelas de la Ciudad llevarán adelante distintas acciones de concientización, difusión y prevención de la contaminación auditiva. La iniciativa busca generar espacios educativos más saludables e inclusivos y promover el cuidado de la salud auditiva, especialmente durante la infancia.
EL RUIDO TAMBIÉN IMPACTA EN EL APRENDIZAJE
La contaminación auditiva puede afectar la vida cotidiana de los chicos y tener consecuencias tanto en el ámbito educativo como en su desarrollo social y emocional.
En las escuelas, las fuentes de ruido pueden ser variadas:
- Tránsito vehicular, obras y estaciones de tren cercanas.
- Conversaciones a un volumen elevado en aulas y pasillos.
- Gritos y juegos durante los recreos.
- Movimiento de sillas y mesas.
- Timbres escolares.
- Actividades deportivas y musicales.
En este contexto, un ambiente excesivamente ruidoso puede dificultar la participación de algunos estudiantes. Por ejemplo, un niño que no logra seguir una conversación puede sentirse aislado y perder oportunidades para desarrollar habilidades sociales como la empatía y la colaboración.
LA IMPORTANCIA DE LOS CONTROLES AUDITIVOS
La prevención y la detección temprana son fundamentales. De acuerdo con las recomendaciones de organismos internacionales, se considera importante realizar controles auditivos anuales en los niños, con el objetivo de identificar posibles dificultades y abordarlas de manera oportuna.
Según datos del Ministerio de Salud de la Nación correspondientes a 2010, los problemas de audición o hipoacusia se presentan en aproximadamente 1 a 3 de cada 1.000 nacimientos.
La detección de una dificultad auditiva y su posterior atención pueden contribuir a mejorar aspectos vinculados con la atención, la concentración, el lenguaje y el rendimiento escolar.
CÓMO REDUCIR EL RUIDO EN LAS ESCUELAS
Existen diferentes medidas que pueden ayudar a disminuir la contaminación sonora dentro de los establecimientos educativos:
- Incorporar materiales acústicos en paredes y techos.
- Colocar topes de goma en sillas y mesas para reducir el ruido.
- Organizar los horarios para evitar la superposición de actividades ruidosas.
- Concientizar a la comunidad educativa sobre los efectos del ruido.
- Crear espacios de descanso con menor contaminación acústica.
- Promover hábitos que favorezcan el cuidado de la salud auditiva.
UNA ESCUELA MÁS SALUDABLE E INCLUSIVA
La semana de prevención busca que las comunidades educativas puedan reflexionar sobre el impacto del ruido escolar y desarrollar acciones para reducirlo.
El objetivo es promover ambientes donde todos los estudiantes puedan participar, aprender y desarrollarse plenamente, incorporando el cuidado de la salud auditiva como parte de la vida cotidiana en las escuelas.
